Seamos Como Luciérnagas

¿Aguna véz pensaste ser como las luciérnagas?

Hoy quiero compartir contigo un artículo que he encontrado en el Tuenti de una chica llamada Verónica Cortes Martínez.

Quizás en un principio no le veas la utilidad para lo que este blog fue creado, el Network Marketing, pero en ese caso te invito a que vuelvas a repasarlo y leas entre líneas.

La rutina nos despierta cada día, vamos al trabajo o a clase, y en nuestro tiempo libre disfrutamos de lo que nos hace felices, así impasibles pasamos nuestros días intentando conseguir nuestros sueños o acomodándonos a la rutina.

Pero a veces el mudo se rebela haciéndonos valorar mas todo, este fin de semana ha habido un desastre en japón, natural y ahora en parte nuestro, esto nos demuestra una vez mas que deberíamos valorar mas lo que tenemos: el tiempo, la vida, la gente que nos quiere, en definitiva todo.
Porque muchos no despertaran mas, sin poder disfrutar de la rutina una vez mas.
Ultimamente no tengo muchos ánimos por varias razones pero bueno la vida sigue y nos enseña, así que aunque cueste aprovechare cada momento y sonreiré.

Desde aquí no se puede hacer mucho por Japón, pero por ellos por todos intentare ayudar poniendo mi granito de arena aquí.

Por eso seamos como luciérnagas

 

 

Una luciérnaga no alumbra todo su caminopero todas las luciérnagasestrellan una noche.

Como un tácito acuerdo cuando unas luciérnagas se encienden otras se apagan.

Cuando se apaga un pensamiento se enciende otro
para que no te quedes a oscuras.

Un sapo se traga a la luciérnaga pero
no queda iluminado.

Los pensamientos de los hombres
son como las luciérnagas
mientras vuelan en libertad iluminan toda la noche
pero si los aprisionas, se apagan.

La luciérnaga que prende su luz se arriesga
a ser descubierta y devorada por sus enemigos.

Así le sucede al hombre que se anima a decir
en voz alta su propio pensamiento.

Cuando es de día las luciérnagas duermen apagadas.

El hombre sabio calla lo que piensa cuando
es inútil decirlo.

Si todos los animales noctámbulos iluminaran
como la luciérnaga, se acabarían las noches.

Si todos los hombres iluminaran con su propia luz
se acabaría la oscuridad.

Hay hombres que son como las luciérnagas:
iluminan con su propia luz, intermitente y pequeña.

Hay hombres que son como la luna:
iluminan con luz fuerte y constante pero ajena.

No desprecies la luz de la luciérnaga porque
es un insecto pequeño.

Ni dejes de valorar lo que piensa el hombre
porque no tiene títulos ni dinero.

Anímate a ser como la luciérnaga

Y descubrirás que en tu vida
hay un poco de luz
para iluminar a los otros.

Nota: Gracias Verónica por escribir este bonito artículo en tu Tuenti.

Seamos como luciérnagas.


 

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