El Secreto Del Cambio Esta En Establecer Hábitos

Establecer hábitos es la mejor forma de comenzar un cambio y hacer rendir mas tu tiempo Hoy quiero compartir contigo un articulo que encontre en la página Mi desarrollo Personal, de echo te recomiendo que visites esta web, podrás encontrar información muy útil para tu desarrollo personal.


Hace tres o cuatro años comencé en serio con el desarrollo personal. En un principio mi interés estaba más centrado en la productividad y la organización personal, pero con el tiempo fueron más los campos en los que he ido introduciendo mejoras (salud, alimentación, espiritualidad, etc.). Si tuviera que escoger el factor más importante a la hora de conseguir tantos cambios en mi vida, sin duda éste sería la capacidad de poder adquiri nuevos hábitos. Establecer hábitos positivos nos va a aportar muchos beneficios. En primer lugar, nos va a permitir acercarnos poco a poco a nuestros objetivos. Por ejemplo, si lo que deseas es escribir un libro, sólo lo vas a conseguirlo si adoptas el hábito de escribir todos los días, aunque sólo sea un poco (esto fue de especial importancia para completar mi tesis). Los hábitos también pueden ser usados para sustituir costumbres negativas o dañinas por otras positivas. Por ejemplo, ir en coche al trabajo me generaba mucha ansiedad; gracias a que adquirí primero el hábito de ir andando (vivo muy cerca) y luego en bicicleta (¡tuve que aprender a montar antes!) ahora empiezo la jornada laboral de una manera más sana y relajada.Son muchos los nuevos hábitos que he ido adoptando: me levanto todos los días a las seis y media de la mañana (todo un logro, si tenemos en cuenta que nunca lo hacía antes de las ocho y media), corro unos treinta kilómetros a la semana, soy vegetariano, he dejado prácticamente de utilizar el coche, soy mucho más productivo y organizado y cuido mucho más ciertos aspectos de mi vida diaria que tenía muy descuidados. Y constantemente pienso en nuevas posibilidades, experimento, y voy consiguiendo más y más.

Pero, ¿qué es un hábito?

 Según el diccionario de la Real Academia Española de la Lengua la definición sería la siguiente: “modo especial de proceder o conducirse adquirido por repetición de actos iguales o semejantes, u originado por tendencias instintivas”. Como se puede observar, un hábito no es más que una forma de actuar en determinadas circunstancias; dicha forma de actuar se ha establecido como un patrón en nuestra mente después de un entrenamiento previo que ha consistido en repetir una serie de acciones similares ante dicha circunstancia en el pasado. La repetición constante de un determinado conjunto de acciones puede llevar a que terminemos llevándolas a cabo de manera inconsciente, de tal forma que pasen a formar parte de nuestra forma de actuar.

¿Cómo puedo modificar mis hábitos?

Establecer hábitos nuevos no es algo automático, sino que es necesario bastante entrenamiento. E incluso fuerza de voluntad. Y ser conscientes en todo momento de lo que estamos haciendo. Lo básico que debemos saber es que para adquirir un hábito debemos repetir las acciones que queremos que se conviertan en dicho hábito durante un periodo de tiempo determinado. Dicen los expertos que para que algo se convierta en un hábito se debe repetir por lo menos durante 21 días. Por lo tanto, las técnicas que permiten adquirir un nuevo hábito se basan precisamente en este principio.Un primer ejemplo de técnica para la adquisición de hábitos es el método Jerry Senfield. Es muy sencillo. Tras determinar qué acción es la que se nos resiste (hacer deporte después de trabajar, leer un poco todos los días, etc.) imprimimos un calendario de tamaño grande y lo colgamos en la pared, en algún sitio que no podamos evitar mirar a lo largo del día. Tacharemos en el calendario con un rotulador de punta gorda el primer día que hayamos llevado a cabo la acción que prentendíamos realizar. Repetiremos esto durante los siguientes días: cada vez que consigamos nuestro objetivo, tacharemos el día correspondiente del calendario. La visión de esos días tachados en el calendario nos animará a seguir tachando y tachando. Al final, lo que nos obligábamos a hacer se convertirá en algo natural y no será necesario seguir mirando el calendario. Aunque deberemos ser constantes y seguir tachando días del calendario hasta que pase por lo menos un mes. En ese momento ya podremos prescindir del mismo. Si algún día, por el motivo que sea, no llevamos a cabo la acción que nos habíamos propuesto, pintaremos todo ese día en el calendario de un color que destaque. Así, la visión de dicho hueco nos pondrá las pilas y nos indicará que tenemos que emplearnos a fondo de nuevo para intentar establecer el hábito.

Otra técnica muy común, y que personalmente es mi favorita, es la conocida como el reto de los treinta días. Esta técnica también se basa en la repetición de una determinada acción durante una serie de días para intentar que llevar a cabo dicha acción se convierta en algo natural, pero introduce una serie de cambios.

El objeto de este reto no es realmente establecer el hábito, sino que iniciar un periodo de prueba de treinta días en el que experimentaremos cómo es nuestro día a día introduciendo en nuestra vida el cambio que nos hemos propuesto. Al final de los treinta días decidiremos si realmente deseamos continuar con el hábito o no. Esto permite comenzar el reto sin tomarnos el hábito como algo definitivo, lo cual nos podría llegar a desanimar bastante. Por ejemplo, cuando hice este reto para probar la dieta vegetariana, fui vegetariano durante treinta días con el compromiso de que al acabar ese periodo de tiempo decidiría si continuaba o no. No hubiera sido lo mismo si hubiera empezado pensando que a partir de ese momento nunca más iba a comer carne. Simplemente estaba experimentando, sin ningún compromiso El hecho es que al final de esos treinta días llevar a cabo la acción será algo tan natural que podremos seguir con el hábito sin necesidad de ningún esfuerzo consciente. Sólo en el caso en el que no hayamos obtenido ningún beneficio o incluso en el caso de que hayamos salido perjudicados podremos echarnos atrás en ese momento. Pero nunca antes.


Cómo empezar

Algunos de vosotros estaréis ansiosos por empezar a aplicar alguna de estas técnicas (personalmente recomiendo la segunda). Si es así, enhorabuena, estás empezando a cambiar tu vida. Pero antes creo que debo darte una serie de indicaciones para evitar que todo tu esfuerzo sea en vano y para que no te desanimes. En primer lugar ten en cuenta que desarrollar nuevos hábitos es un ejercicio de fuerza de voluntad bastante exigente. Algo básico que hay que conocer sobre la fuerza de voluntad es que necesitamos desarrollarla para poder plantearnos retos cada vez más duros. Es algo similar al entrenamiento en el gimnasio; los músculos deben ser desarrollados mediante ejercicios cada vez más exigentes para poder levantar cargas más pesadas. Lo que no podemos pretender es levantar 200 kilos el primer día que pisemos el gimnasio, sobre todo si no hemos hecho pesas nunca.

En el caso del cambio de hábitos es lo mismo. Deberías comenzar por pequeños retos, aquellos que requieran esfuerzo pero sin extenuarte. Por ejemplo, si quisieras adquirir el hábito de levantarte a las seis de la mañana cuando normalmente te levantas a las nueve, podrías primero intentar adquirir el hábito de levantarte a las ocho y media; más tarde ya podrías intentar adquirir el hábito de levantarte a las ocho, luego a las siete y media, etc., hasta llegar a tu objetivo. Recuerda: proponte retos que requieran esfuerzo por tu parte, pero que no signifique un cambio excesivo que no puedas llevar a cabo. Otra cosa que debemos tener en cuenta a la hora de cambiar nuestros hábitos, sobre todo al principio, es que lo ideal suele ser tratar de introducir los cambios en nuestros hábitos de uno en uno. Lo sé. Cuando estás entusiasmado con la idea, cuando tienes muchas ganas de empezar a cambiar tu vida, controlarte y centrarte en una sola cosa puede ser difícil. Pero debes hacerlo así o fracasarás. Obtendremos mejores resultados si nos centramos en una sola cosa. Cuando seas un experto en el cambio de hábitos ya podrás plantearte el abordar dos o tres cambios simultáneos. Yo, después de tres años, ya soy capaz de intentar dos cambios simultáneos en cada reto de treinta días, pero siempre siendo uno de los cambios mucho menos exigente que el otro. Si escribes un diario, aprovéchalo también. Mantén un registro de los cambios que has ido introduciendo en tu vida.

Yo tengo un apartado especial de mi diario en el cual escribo los hábitos que he ido adquiriendo a lo largo de estos años. Siempre es reconfortante echar un vistazo a esta sección del diario y comprobar cuánto ha cambiado mi vida. Usa tu diario también para reflexionar sobre qué es lo que esperas de tu nuevo reto de cambio de hábitos antes de comenzar, para ir extrayendo conclusiones durante la realización del mismo, y sobre todo, y muy importante, para obtener conclusiones tras haber concluido la prueba. Usa el diario para decidir si quieres continuar o no. Crea un sentimiento de anticipación Personalmente utilizo el método del reto de treinta días para cambiar de hábitos. A mi es lo que mejor me funciona (a otras personas podría funcionarle mejor otras cosas). Sea lo que sea, cuando decidas empezar a probar nuevos hábitos, intenta crear en ti lo que suelo llamar un sentimiento de anticipación. Esto básicamente significa que una vez tomada la decisión de cambiar un hábito, en lugar de empezar inmediatamente o al día siguiente, atrases la fecha de inicio por lo menos una o dos semanas. Sí, ya sé que cuando nos planteamos algo así tenemos ganas de empezar enseguida, pero si decides probar lo que te digo notarás varios beneficios. El sentimiento de anticipación hará que tu expectación vaya creciendo día a día. De esta forma, tu motivación inicial, que suele ser algo que desaparece con el tiempo, durará mucho más. Estarás deseando empezar. Y cuando alguien desea hacer algo pone todo su empeño en ello. En este artículo tienes el secreto que me ha permitido introducir tantos cambios beneficiosos en mi vida. Como ves no es muy difícil, pero requiere algo de entrenamiento. Si de verdad deseas probarlo, diseña retos fáciles y empieza poco a poco. Cada nuevo cambio irá haciendo aumentar tu motivación y tus ganas de abordar retos más difíciles. Si además has mantenido un registro de los cambios que has ido introduciendo notarás una gran satisfacción al echar la vista atrás. ¡Suerte!

Comienza a establecer hábitos, y poco a poco el cambio llegará.

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